...la Iglesia, fluctúa y es sacudida por tempestades, es decir, las tentaciones...

Entre tanto, la barca que lleva a los discípulos, esto es, la Iglesia, fluctúa y es sacudida por tempestades, es decir, las tentaciones. Y no cesa el viento contrario, el diablo que la combate y se esfuerza por impedir que llegue al descanso. Pero es mayor el que intercede por nosotros. -San Agustín - https://www.deiverbum.org/mt-14_22-36/


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