Por eso, el padre de familia no consintió arrancar la cizaña a sus braceros indignados...

En cambio, en el campo del Señor, esto es, en la Iglesia, a veces, lo que era trigo se vuelve cizaña y lo que era cizaña se convierte en trigo; y nadie sabe lo que será en el futuro. Por eso, el padre de familia no consintió arrancar la cizaña a sus braceros indignados; querían arrancarla, pero no les permitió separar la cizaña. - San Agustín de Hipona - https://www.deiverbum.org/mt-13_24-43/


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